El día 9 elegimos algo más que un Presidente y un partido que nos gobierne durante cuatro años, podría hablaros de que tenemos que votar progreso y libertad, y que Zapatero ha demostrado que se puede gobernar para todos sin daños colaterales para la economía, que hemos crecido en derechos y por lo tanto somos más libres. Como dice un amigo, ahora me siento más europeo, muy diferente a nuestros padres que emigraban a Francia, a Alemania y a donde tocaba ganarse el pan, ahora vienen aquí otros a ganárselo, esto del fenómeno de la inmigración, algo a lo que no estábamos a acostumbrados y a lo que nos tenemos que adaptar como todos las sociedades desarrollas, pero de todo esto no quería hablar.
Mi reflexión va más allá, algo de lo que se dan cuanta hasta en el extranjero, como hoy en el Financial Times, en un editorial dedicado a las elecciones del próximo domingo, el periódico se extraña de la actual polarización y afirma que “el problema del Partido Popular es que sus líderes actuales no han completado el viaje desde sus raíces franquistas hasta un moderno partido de centro derecha”.
“El Partido Popular, en el poder durante ocho años tras 14 años de gobierno socialista, no se ha reconciliado con el hecho de que perdió las últimas elecciones tras los atentados de marzo del 2004 a cargo de los yihadistas norteafricanos”.
“En lugar de actuar como corresponde a una oposición parlamentaria, el PP ha intentado impugnar constitucionalmente importantes iniciativas de los socialistas en un intento de paralizar la labor del Gobierno“, explica el diario británico.
“Mariano Rajoy, un líder sin brillo, no ha conseguido salir de la sombra de José María Aznar, el ex presidente de gobierno, y ha estado en connivencia con una histérica campaña de la jerarquía católica que pone en tela de juicio la legitimidad del Gobierno”, agrega el editorial.
El FT explica que el PP utilizó las negociaciones con ETA para “golpear al Gobierno”, evocando la “caricatura de una España que se desintegra” por culpa de las exigencias crecientes de vascos y catalanes.
Sin embargo, el diario recuerda que “Aznar también negoció con ETA y se alió con las fuerzas regionales, como los socialistas, y como tendrá que hacer seguramente quién gane las elecciones del domingo”.
Para el periódico británico, el espectáculo que ha ofrecido la campaña electoral “es extraño” si se tiene en cuenta que “España se ha convertido en las tres últimas décadas en una democracia confiada y próspera”, donde “por primera vez la riqueza se ha distribuido en lo que durante siglos fue un país desigualmente desarrollado, cuando había desarrollo”.